jueves, 30 de octubre de 2008

Disneylandia



"Hijo de inmigrantes rusos casado en Argentina con una pintora judía,
se casa por segunda vez con una princesa africana en Méjico.
Música hindú contrabandeada por gitanos polacos
se vuelve un éxito en el interior de Bolivia.

Cebras africanas y canguros australianos en el zoológico de Londres.
Momias egipcias y artefactos incas en el Museo de Nueva York.
Linternas japonesas y chicles americanos en los bazares coreanos de San Pablo.
Imágenes de un volcán en Filipinas salen en la red de televisión de Mozambique.

Armenios naturalizados en Chile buscan a sus familiares en Etiopía.
Casas prefabricadas canadienses hechas con madera colombiana.
Multinacionales japonesas instalan empresas en Hong-Kong y producen con materia
prima brasilera para competir en el mercado americano.
Literatura griega adaptada para niños chinos de la Comunidad Europea.
Relojes suizos falsificados en Paraguay vendidos por camellos
en el barrio mejicano de Los Ángeles.
Turista francesa fotografiada semidesnuda
con su novio árabe en el barrio de Chueca.


Pilas americanas alimentan electrodomésticos ingleses en Nueva Guinea.
Gasolina árabe alimenta automóviles americanos en África del Sur.
Pizza italiana alimenta italianos en Italia.
Niños iraquíes huidos de la guerra no obtienen visa
en el consulado americano
de Egipto
para entrar en Disneylandia.
"



Jorge Drexler - Disneylandia

martes, 21 de octubre de 2008

Fui valiente...



...Y solo pude
decir tres palabras
a modo de resumen,
pero detrás de estas
se escondía un vendaval.

viernes, 3 de octubre de 2008

Sobre la realidad momentánea


Una hoja en blanco.
Empiezo a escribir de nuevo.
No sé como representar esto.
Como encajar los acentos, las comas y los puntos.
No sé como dejar las palabras exactas.
Mis dedos se deslizan sobre las teclas sin saber lo que hacen.
El sonido de estas parece incluso interesante.
Evito borrones, faltas de ortografías y frases mal construidas.
No sé a donde pretendo llegar.
No sé que pretendo decir.



(SILENCIO)




(…De repente se han escondido las palabras)